Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Páncreas, nos adherimos a la iniciativa de los colectivos e instamos a las administraciones a contar con profesionales que sepan gestionar los cuidados de los afectados, minimizando riesgos futuros derivados de la enfermedad.

“Cuando el paciente recibe el diagnóstico, es importante que se sienta apoyado por su familia y amigos. Es muy importante darse tiempo para asumir la noticia y saber también que se cuenta con el apoyo de la enfermera para ayudarle en todo el proceso”, apunta Ángeles Peñuelas, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica.

El Consejo Andaluz de Enfermería se adhiere al Consejo General de Enfermería (CGE) y la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO) para instar a las administraciones a fomentar e invertir en investigación para conseguir mayores logros en prevención, diagnóstico precoz y tratamientos más eficaces en cáncer de páncreas, uno de los tumores más letales en la actualidad.

“Cada vez hay más investigación en este tipo de tumores, lo que nos está permitiendo realizar más diagnósticos precoces y mejorar los tratamientos. Se está llevando a cabo un gran esfuerzo y, aunque a veces los trabajos parecen tener una escasa relevancia cuando se presentan de forma aislada, hay que saber que la suma de todos ellos está cambiando la vida de muchas personas. Aunque la investigación cada vez es mayor, todavía necesitamos mucho más. Es fundamental que las administraciones e instituciones responsables hagan una clara apuesta por la investigación”, afirma Ángeles Peñuelas, presidenta de la SEEO. Asimismo, considera imprescindible también que se fomente la investigación en cuidados de enfermería porque las enfermeras son los profesionales más cercanos al paciente y los que deben contar con mayor evidencia científica para brindar los mejores cuidados en estos casos.

Enfermeras expertas

Además de potenciar la investigación, consideran imprescindible contar con enfermeras expertas en cáncer de páncreas para detectar posibles problemas de salud mental entre los afectados, ayudarlos durante todo el proceso y apoyarlos desde el momento del diagnóstico.

Por su parte, Peñuelas, pide que se reconozca la necesidad de que las personas afectadas de cáncer sean atendidas y cuidadas por enfermeras especializadas en oncología y que se potencie el trabajo de las enfermeras en la gestión de los tumores de páncreas. “Las administraciones públicas y la sociedad en general deben impulsar este rol para mejorar la calidad de la atención de las personas que sufren un cáncer de páncreas y poder realizar así una atención individualizada y personalizada, teniendo en cuenta las características específicas de este tipo de tumor”, apunta Peñuelas.

Tal y como apuntan desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), “en los últimos años estamos presenciando un aumento de la incidencia de este tumor”. Así, en su estimación anual, preveían que a lo largo de 2021 se diagnosticasen hasta 8.697 casos de cáncer de páncreas, lo que supone 528 más que en 2019, cuando la previsión fue de 8.169. “Lo más habitual es sentir rabia, tristeza, miedo, incertidumbre… Cuando el paciente recibe el diagnóstico, es importante que se sienta apoyado por su familia y amigos. Hay que intentar mantener las actividades normales del día a día, sabiendo que tendrán que adaptarse a los cambios y deberán acudir con cierta frecuencia al hospital; es muy importante darse tiempo para asumir la noticia y saber también que se cuenta con el apoyo de un equipo de profesionales para ayudar en todo el proceso”, explica Peñuelas.

Y es en ese proceso de aceptación en el que las enfermeras toman un papel fundamental para el acompañamiento y los cuidados del afectado. “El cáncer de páncreas es una enfermedad que va acompañada frecuentemente de una alteración importante del estado nutricional, por lo que una intervención nutricional precoz puede ayudar a prevenir la desnutrición y la pérdida de peso, preservar la masa muscular y evitar otros déficits. Todo ello repercutirá en una mejor tolerancia al tratamiento y a mejorar la calidad de vida de los pacientes”, afirma la presidenta de la SEEO.

Asimismo, Ángeles Peñuelas considera imprescindible motivar a los pacientes para llevar un estilo de vida saludable y evitar la inactividad física, ya que se ha visto que el ejercicio proporciona múltiples beneficios. “Hay que adaptarlo a cada persona, teniendo en cuenta el tipo de cáncer que tienen, el tratamiento recibido, los efectos adversos de este y la comorbilidad. Se ha demostrado eficaz y seguro antes, durante y después de los tratamientos”, destaca.

Familiares

Además de ser claves en lo que a educación para la salud se refiere, las enfermeras gestoras de casos en cáncer de páncreas son un referente para ayudar a nivel emocional al paciente. “Ellos deben saber que siempre estará presente una enfermera para apoyar, reforzar y dar soporte emocional”, recalca. Y no sólo con ellos, sino con los familiares y personas más allegadas, para las que este diagnóstico supone también un gran choque anímico.

Resulta esencial que los familiares del afectado comprendan la situación y sepan que los próximos meses van a ser muy duros. Ellos y ellas deben ser su máximo apoyo durante el proceso y también deben cuidarse para afrontar lo mejor posible la situación. Las enfermeras, como profesionales más cercanos a la población, tienen también una responsabilidad con estos cuidadores y estamos muy cerca de ellos para apoyarles en todo momento.